sábado, 18 de octubre de 2008

¿En qué quedamos?

No puedo dejar pasar esto.

Hay cosas que me dan chicha, perder cosas por ejemplo, hay otras que me dan todavia mas chicha: la falta de cortesia.

Viajar a Santa Ana un Sábado a las 8 de la mañana con mil chunches en la mano, montarse en un bus repleto, y que ni una sola alma le de campo, me agueva.

No quiero caer en machismos ni en un concepto tradicional pero ver que un bus va lleno de hombres sentados que no llevan más que hojas vulgares de "La Teja" me enchicha aun más. ¿Donde quedó la cortesia? Debajo del asiento seguro.

Pero eso no es lo peor: despues de cincuenta paradas me logro sentar y descansar los brazos tensos de agarrarse tan fuerte a un asiento soportando los giros violentos del chofer. Me preocupo por no caerle encima a algun machito y taparle la vision panoramica de "cynthia" la chica del dia. Enfin, me logro sentar, y para mi sorpresa (en realidad no me sorprende) se sube al bus una señora mayor bastante cargada de bolsas. Y SORPRESA (ahora sí) nadie se levanta. Le cedo mi campo. Y volvemos al punto inicial. Cincuenta paradas más y por fin, me bajo del bus.

Entonces, ¿en qué quedamos? Yo entiendo que uno este cargado de cosas y no pueda ceder su campo por esta razon, seas hombre o mujer, pero si es por pura falta de cortesía, repito: ¿en qué quedamos?!

Porfis, chicos y chicas, seamos más concientes en este tipo de situaciones!
Gracias:)

1 comentario:

Ignacio Azurdia dijo...

Completamente de acuerdo. Todavía me acuerdo de aquellos tiempos en que andaba en bus.

Es cuestión de cortesía, y tengo mi conciencia tranquila de que pensaba en las señoras y mujeres en general que merecían un campito. Tenemos nuestros pies y brazos para agarrarnos del bendito tubo de metal en el techo e irnos de pie chequeando las menecas que se suben ;P (jejeje).