viernes, 13 de noviembre de 2009


En la sala de mi casa hay una mujer partida por la mitad. Según dicen la quebró el terremoto de Limón...Yo creo que la rompió la sociedad.

La intentaron pegar con una goma loca de perdones y hipocresías. Ella muestra la cicatriz con orgullo porque sabe que es lo que le amarra su dignidad.

En su cuello se ve que hubo una vez una cabeza pensante, una máquina con sueños. Pero hoy sólo queda un torso que busca a la deriva un norte.

Hoy pasa de vez en cuando María Celeste y la ve, y la limpia, y la piensa, seguro le dice: No me olvidés, asi que no adornés el mundo, no le debés silencio a alguien.

Yo creo en las grandes mujeres detrás de hombres, y en las grandes mujeres detrás de mujeres. Creo aún más en las grandes mujeres y en los grandes hombres que saben pegar lo que está roto, porque no fueron ellos y ellas quienes lo rompieron.

2 comentarios:

Carla dijo...

Yo creo en lo que se escribe desde adentro hacia afuera y parece chiquito pero es muy muy muy grande.

Amanda dijo...

¡Belleza Stelí! Yo creo también en las grandes mujeres, en definitiva creo, las veo diario, veo su trabajo y su sonrisa, que son como la tierra bajo un día soleado.